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  • 4 abr 2023
  • 5 Min. de lectura

Noticias/SCZ/gm/INF/04-04-23



Llega semana Santa y en SCZgm hacemos un repaso a los platos de la Biblia y en especial a la gastronomía en tiempos de Jesucristo donde se destaca la última cena antes de la pasión muerte y resurrección de Jesús.




Estas fechas, en las que los católicos y cristianos en general, recuerdan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, son una ocasión pintiparada no solo para volver a ver Ben-Hur o La Pasión de Gibson, sino también recuperar las recetas de las torrijas, y recordar el protagonismo que la comida tiene de principio a fin en el libro más vendido en la historia del mundo, la Biblia.


La gastronomía de Semana Santa comienza el viernes de la Virgen de Dolores con una receta humilde sencilla y barata, “Los crespillos” Es un postre de Huesca que se hace con Borraja y aquí lo podemos hacer con hojas de espinacas o acelgas.






La Borraja. Una planta que crece sola en tierras fértiles y húmedas y que gracias a su sabor y su buen precio se ha convertido en un plato básico de la cocina aragonesa donde en Barbastro, en forma de dulce se conoce bajo el nombre de Crespillo.





Pero comencemos cronológicamente con la Biblia el primer alimento que se nombra en la sagrada escritura es la famosa manzana, De la fruta prohibida y la manzana de Adán y Eva a la última cena, la comida preside estos textos sin excepción. Muchas personas, incluso las no creyentes o las agnósticas, utilizan sin saberlo los simbolismos sobre la comida de la Biblia. Pensad en esa frase tan repetida por los políticos tránsfugas: “Yo no me vendo por un plato de lentejas”. Por eso, por unas lentejas, cedió Esaú los derechos de su primogenitura a su hermano Jacob.


Esaú, que era muy hiperbólico e impaciente, había regresado derrengado del campo. Su hermano preparaba un apetitoso “guiso rojizo” (sí, eran lentejas) y le pidió que le diera algo porque se moría de hambre. Y Jacob, que era un aprovechado, le propuso que primero él le entregara su primogenitura. “¿De qué me servirá ese derecho si me muero?”, se preguntó Esaú, que aceptó y se vendió por un plato de lentejas (Éxodo 25: 27-34).



El cultivo de las lentejas es antiquísimo. Ya se conocían hace 9.000 años en lo que hoy es Irak, desde donde se extendió su consumo hacia el Mediterráneo a través de Grecia. En la Biblia se las cita en muchas ocasiones, a veces con sentido metafórico: “Mejor es comida de legumbres donde hay amor que de buey cebado donde hay odio” (Proverbios 15: 17). Estos y otros productos hoy humildes eran manjares en la época de Jesús.



El pan, por ejemplo, era digno de reyes y el plato principal en las mesas más afortunadas. Los pobres lo comían de cebada; los ricos, de trigo. El grano se molía entre grandes piedras, una labor que casi siempre recaía en las mujeres, aunque luego el pan pasara de largo en su mesa. Por ello, en Proverbios 31: 27 se elogia a las amas de casa hacendosas, siempre ocupadas, “y que no comen el pan de la ociosidad”.



El aceite de oliva y el vino son otros ingredientes con un notable protagonismo. No destapamos ningún notición: “Tomad y bebed todos de él porque este es el cáliz de mi sangre”, se dice en la liturgia. Olivas, miel, higos, dátiles, uvas, almendras, leche y quesos (sobre todo, de cabra y oveja) también tienen gran relevancia, junto al pescado. ¿Quién no ha oído hablar del milagro de la multiplicación de los panes y los peces?



Hay que comer para vivir, y no vivir para comer. El Evangelio según san Lucas no lo dice exactamente así, pero lo da a entender con afirmaciones como esta: “La vida es más que la comida; y el cuerpo, más que el vestido”. Apaciguar el estómago es imprescindible para estar a gusto con uno mismo, aunque no a cualquier precio, no hagamos “como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura” (Hebreos 12:16).



El Antiguo y el Nuevo Testamento, la primera y la segunda parte de la Biblia, no escapan a la omnipresencia de la comida, aunque si uno de sus libros destaca por presentar a Jesús en los más variados banquetes ese es el Evangelio según san Lucas, el tercero de los cuatro evangelios canónicos del Nuevo Testamento (junto a los de san Mateo, san Marcos y san Juan). Con Lucas vemos a un hijo de Dios muy humano en la mesa.



Resulta especialmente conmovedora la escena en la que una prostituta descubre que Jesús almuerza en casa del fariseo Simón y va allí a lavarle los pies, que mojaba con sus lágrimas y secaba con sus cabellos. Su anfitrión se llegó a preguntar si su invitado era un profeta de verdad, pues en tal caso debería saber que le estaba tocando una mujer impura. Esa duda propicia que Jesús formule una de las preguntas más hermosas de la Biblia…



“Un acreedor tenía dos deudores. Uno le debía 50 denarios. Otro, 500. Como no tenían dinero, les perdonó el pago. ¿Quién de los dos se lo agradeció más?”. El de la mayor deuda, contestó Simón, que supo qué le querían decir. La Biblia se puede leer en sentido literal, como un manual de instrucciones para negar a Darwin. Y es terrible. O por puro placer literario, al margen de cualquier creencia, por escenas como esta. Y es maravillosa.


Si sabemos separar el grano de la paja, estamos ante un documento de incalculable valor, que explica con minucioso detalle hasta los hábitos alimenticios de la época. Un menú típico de las mejores ocasiones en un hogar formado por un carpintero y su mujer podía componerse de un entrante de puré de berenjenas, un plato de pescados asados y de postre dátiles (o higos y melocotones deshidratados) con almendras y miel.


En Ezequiel 4: 9-12 aparece incluso una receta de Yavé: “En un recipiente mezclarás trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y avena para hacer una masa. Encenderás un fuego y prepararás un pan con la mezcla. Todos los días, a la misma hora, comerás un cuarto de kilo de ese pan, y beberás medio litro de agua”. Eso sí, para no destruir la magia no especificaremos la escatológica manera en que se tenían que mantener vivas las llamas.


La carne no estaba al alcance de todo el mundo. La dieta normal se componía de verduras y frutas. Sacrificar un buey o un cordero implicaba tener mucha carne fresca que se echaría a perder rápidamente, por lo que los privilegiados con acceso a esos productos debían reservarlos para días muy señalados, como cuando regresa el hijo pródigo y su padre pide a los criados: “Matad el becerro gordo, comamos y hagamos fiesta”.


El otro hijo, el que permaneció junto a su padre, no se lo tomó a bien: él siempre le obedeció y nunca le agasajaron ni siquiera con un simple cabrito. ¿Recordáis la pregunta sobre los dos deudores que Jesús formuló a Simón, el fariseo? Pues eso. La deuda más grande merece el mayor perdón y el mayor agradecimiento. Además, un alimento humilde puede ser maravilloso: “Pan de nobles comió el hombre” (Salmos 78:25).


La mística santa Teresa de Jesús no siempre se explicaba con mucha claridad (“Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero”). Pero también dijo cosas que todos entendemos con facilidad, como que no hay que buscar a Dios únicamente entre pilas bautismales y confesionarios porque el Señor también “camina entre las ollas y las sartenes”. La Biblia es la mejor prueba de cuánta razón atesora esa frase.

Por cierto mañana publicamos la receta de las famosas Torrijas al micro ondas.

 
 
 
  • 3 abr 2023
  • 3 Min. de lectura

NOTICIAS/SCZgm/INF/02-04-2023


Nadie sabía que Dany estaba entre nosotros, paso de puntillas y con la humildad propia de una familia de genios de este rubro, una de las mujeres que más sabe de vinos en el planeta, compañera del enólogo Michelle Rolland.


Con ella compartimos una cena en el restaurante TINTO organizada por el chapaco y señor de TINTO Mauricio Zamora y su socio Oscar Vargas Hernández acompañados por Silvia Moscoso Liebers María del Carmen Trigo, Silvia Moscoso, Mariel Vaca, Francisco Roig, Ramon Freixa, y Gustavo Paolucci que apoya en las riendas comerciales de esta importantísima bodega de los Rolland en el cono Sur. O sea, un “petit comité” para charlar y probar los excelentes caldos de la bodega de los Rolland.


Para los neófitos en el tema, comentarles que Michel Rolland es uno de los enólogos más influyentes del mundo. Es un “Fly wine maker” es decir, un sabio vitivinicultor que trabaja a la vez, en bodegas de diferentes países. Actualmente asesora casi unas 400 bodegas de los cinco continentes. Oriundo de Pomerol (Francia) , viene una familia de viñateros. Podríamos decir que es el “Messi de los vinos”. Así que compartir con Dany que, junto con su esposo, y sus hijas, están al frente de este gran emprendimiento vitivinícola es para un “camba medio” un éxtasis.


Dany Rolland, nacida en la Dordogne, es una brillante enóloga, esposa y socia de la bodega Rolland y es quien se encuentra a cargo de Château Fontenil en Fronsac y el laboratorio Rolland en Pomerol.


Estar con un grupito de este calibre y degustar la extraordinaria comida de TINTO maridada por 5 mostos de MARIFLOR - pinot noir, Malbec, cabernet franc y cabernet Sauvignon para cerrar con el MARIFLOR Camille- fue una experiencia única. Este último el Camille, es uno de los vinos Icono de la bodega, que debe su nombre a la pequeña nieta del matrimonio Rolland.



“Camille” se produce a partir de las mejores uvas de Mariflor, seleccionadas desde el viñedo por su pureza y calidad de gusto. Es un verdadero vino de corte, una creación única, a medida, de alta costura y la mejor expresión de un terroir. Su “assemblée” es mayoritariamente a base de Malbec, con algo de Cabernet Franc y Merlot para aportar complejidad y originalidad, cada año en diferentes porcentajes .. todo ello con los acertados y sabias palabras de Dany hizo que este momento fuera experiencia inimaginable. Solo nos falto descorchar el buque insignia de la bodega “El clos de los 7” (en otra nota hablaremos de él extensamente).

Era la primera vez en Bolivia de Dany Rolland, y después de conocer La Paz vino a el Bulevar Gastronómico de M4O compartiendo esta cena inimaginable en TINTO.

Y uno se preguntará ¿por qué TINTO?, eso Mauricio y Oscar deben contarlo, lo que desde SCZgm podemos decir que la bodega de este restaurante es ahora la mejor de Bolivia donde además de poder ofrecer los vinos de toda Bolivia tiene un espacio muy especial con una selección de los mejores vinos del mundo si bien todavía le queda espacio para completar la colección que puede ser degustada por sus clientes.


En definitiva, una velada inolvidable bajo las alas de Mauricio y de grandes anfitriones como Oscar que pusieron el nivel gastronómico de Santa Cruz muy alto en uno de los restaurantes que esta dando que hablar en nuestra ciudad.












 
 
 
  • 29 mar 2023
  • 4 Min. de lectura

NOTICIAS INF/SCZ/gm/29-03-23

Al habla con Gwendal Poullenec, jefe de la Guía Michelin: "Los chefs suelen decir que la estrella es un pasaporte a la libertad".


Hierático, calmado y buen comunicador, así se puede considerar a Gwendal Poullenec, director internacional de Guía Michelin y responsable último de un emporio culinario que lleva 122 años valorando restaurantes.


Nacido en Bretaña en 1979, aunque no se puntualiza el lugar, y empleado dentro de Michelin desde hace más de 20 años, Poullenec es la cara visible de una guía que a día de hoy se edita en 41 países —incluido España— y que tiene a su cargo a un número indeterminado de inspectores que, por cuestiones de confidencialidad, la compañía no aclara.


Sin embargo, se advierte que Poullenec ni es inspector ni decide las estrellas que se dan —o que se quitan—, sino que es simplemente el embajador de una expansión culinaria con acento francés por la que suspiran cocineros de todo el mundo.


Ajetreado y con el tiempo justo, sacamos unos minutos a este espigado bretón que lleva en el cargo desde 2018 durante la ceremonia de la Guía Michelin Francia 2023 donde, entre otras cosas, se reunió por primera vez a chefs tres estrellas venidos de otros países.


Educado y ajeno al conflicto, Poullenec está curtido, aunque en apariencia no lo parezca, en batallas que siempre buscan el picante en sus declaraciones. Por desgracia para el periodista o para los lectores, la mesura es su modus operandi, aunque eso no exime de que deje pinceladas con las que satisfacer la curiosidad de los lectores.



P: ¿POR QUÉ HAN DECIDIDO ESTE AÑO HACE UNA REUNIÓN DONDE ADEMÁS ESTÉN PRESENTES LOS COCINEROS CON TRES ESTRELLAS DE OTROS PAÍSES DE EUROPA?


Gwendal Poullenec: Al ser en Estrasburgo y Alsacia, que es el corazón de Europa, creíamos que era el mejor momento para reunir a las estrellas de otros países de Europa. Este continente representa el 80% de las estrellas Michelin del mundo.


¿QUÉ FEEDBACK TIENEN DE LOS CHEFS CUANDO CONSIGUEN UNA ESTRELLA MICHELIN?


Muchos chefs suelen decir que conseguir una estrella para el restaurante es un pasaporte a la libertad porque con ese reconocimiento pueden tener el estímulo de seguir adelante. De hacer el lugar más atractivo, de reclutar a talento joven, incluso desde un punto de vista financiero de ser reconocido por su banquero. Es un hito para ir más lejos y para continuar con sus proyectos. Es un verdadero estímulo para ellos y para el equipo.


¿HA CAMBIADO LA FORMA DE VIAJAR DEL CLIENTE A LA HORA DE VIAJAR O BUSCAR?


Notamos que ahora los más que nunca los huéspedes viajan a restaurantes por la experiencia gastronómica y eso quizá haya animado a jóvenes chefs a cambiar la idea de que hay estar en una capital para triunfar.


¿SE PERCIBE TAMBIÉN QUE LA FORMA DE COCINAR REFLEJE MÁS UN TERRITORIO O UNA PERSONALIDAD DETERMINADA?


Hay cada vez más una intención de expresar la personalidad del chef y de hacer todo lo posible para que quede arraigada en el territorio. Definitivamente podemos decir que hay mucha más diversidad que nunca a nivel mundial.


¿DE QUÉ SE SIENTE MÁS ORGULLOSO DENTRO DE GUÍA MICHELIN?


De estar trabajando para el cliente y de ser coherentes con lo que hacemos. Somos realmente independientes y eso tiene un precio, pero siento que lo que hace Michelin es tener la independencia de compartir las mejores direcciones son los amantes de la comida sin ninguna influencia externa. Para nosotros es la coherencia y la independencia.


¿CÓMO LE GUSTARÍA PASAR LA HISTORIA DENTRO DE MICHELIN?


No importa el futuro mirando sobre mí, eso es demasiado simple. Todavía tenemos que seguir ampliando la Guía Michelin, buscando identidades culinarias que aún están por descubrir, que es la misión de la guía, o llegando a lugares donde todavía no estamos como México o India.



¿CREE QUE HAN COMETIDO ALGÚN ERROR?


Diría que no tengo ningún arrepentimiento hasta ahora, pero sí el punto de que tenemos que seguir creciendo más rápido para dar la bienvenida a una nueva escena y tratar de ir más rápido y crecer con una mayor influencia.


La Guía Michelin tiene otros formatos que quizá sean más asumibles para iniciarse en vez de los grandes restaurantes con estrella.


Hay restaurantes que son muy buenos, pero también hay otros restaurantes, como los Bib Gourmand, donde sabes que hay una comida de calidad que son asequibles, no tan caros y donde disfrutar de un tipo de experiencia por un buen precio sin tener que hacer preguntas.


¿CREE QUE LA GUÍA MICHELIN TIENE COMPETENCIA COMO THE WORLD'S FIFTY BEST U OTRAS GUÍAS?


Guía Michelin permanece fiel a su metodología, con inspectores y con un trabajo sobre el terreno, más en un mundo digital donde necesitas una fuente de información en la que realmente confiar.


¿ESTÁN CONDENADAS A DESAPARECER LAS GUÍAS FÍSICAS DE PAPEL?


Hay que ser meridianamente claro: la mayoría de la audiencia es definitivamente digital, pero la guía física es algo icónico para los coleccionistas o para los chefs. Sigue siendo algo icónico y parte de la imagen de la marca, pero pienso en términos de utilidad, como un cliente más y no llevas el libro contigo, pero siempre tienes el teléfono y consultas la app o la web a diario.


FUENTE E IMÁGENES: Michelin

 
 
 

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