- 26 ene
- 2 Min. de lectura
TENDENCIA 26/01/2026

Abrimos esta nueva sección dentro de TENDENCIAS donde la Nutrición está ocupando en nuestra sociedad un papel fundamental.
Nuestra nutricionista Valentina Artieda, Licenciada de Nutrición por la Universidad de Navarra (España), resuelve las dudas de los lectores.

¿Tiene preguntas sobre nutrición?
Envíe sus preguntas al WhatsApp: +591 77039800
¿ES MEJOR DESAYUNAR NADA MÁS LEVANTARSE O ESPERAR A TENER HAMBRE? (Lucía Lectora)

Ambas opciones son perfectamente saludables y no tienen una gran diferencia entre ambas. Será muchísimo más importante que estés escogiendo un buen desayuno con alimentos saludables, y no tanto el horario concreto.
Ahí puedes escoger el que más te facilite hacer esas buenas elecciones. Si por ejemplo nada más levantarte no tienes hambre, y prefieres esperar un poco para tener hambre y así aprovechar e incluir alimentos saludables como fruta, yogur, frutos secos, pan integral... perfecto.
Si por el contrario crees que el tener más apetito puede acercarte a hacer elecciones menos saludables como galletas, bollería industrial o productos azucarados puedes intentar adelantarte a esa situación.
Si tienes tiempo suficiente también se puede hacer una solución intermedia, y es la de tomar nada más levantarnos algo muy ligero para ir despertándonos como por ejemplo una infusión, y una vez que nos hemos vestido y organizado, empezar a preparar un desayuno más completo.
En líneas generales te diría que prestes mucha más atención a qué ingredientes incluyes en tu desayuno y que no te preocupes tanto por el horario, que selecciones el que mejor te venga.
¿QUÉ ES MÁS SANO, EL HUEVO DURO O REVUELTO?(Enrique desde Porongo)

Hola, Enrique
Ambas opciones de tomar huevo son muy parecidas y apenas difieren su contenido nutricional.
La diferencia que solemos encontrar puede ser en la adición del aceite, que en el caso del huevo revuelto será necesaria para prepararlo en la sartén. Aun así, no estaríamos considerando esta preparación similar a la del huevo frito, ahí sí que suele alcanzar mucha más temperatura, afectando ligeramente a la calidad del aceite y disminuyendo sus compuestos bioactivos. También es más frecuente que la preparación final del huevo frito sea más calórica y pesada, dado que se absorbe más cantidad de aceite.
Si quisiéramos escoger el método que potencie más los valores nutricionales del huevo, priorizaríamos un cocinado que no aumente tanto la temperatura y añadiríamos el aceite en crudo a posteriori. Aquí las opciones que tendríamos serían tanto el huevo duro por el que preguntas, pero también el pasado por agua, escalfado o poché. En esos casos la temperatura de cuajado es más suave y podríamos adicionar un aceite de oliva virgen extra al final.
No obstante quiero insistir en que no es una gran diferencia, y que sobre todo tendríamos que limitar más veces la cantidad de huevos fritos.