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GASTROTOUR 22/07/2026

En Bolivia hemos descubierto dos establecimientos gastronómicos completamente atípicos, son propuestas de gastronomía mezclada con arte, literatura, bohemia, clasicismo y progresía, donde uno cree que está y no está, pues está donde no debe estar, que es el mejor sitio para estar.
Uno de estos puntos de ignición está en La Paz y se ha rotulado como el Bestiario Café Teatro y otro en Santa Cruz, en Sirari-Equipetrol Casa Patio, donde si te descuidas te ves almorzando con un grabado de Goya, un Miró y, a tiro de piedra o a salpicadura de salsa de tomate, un Picasso.

Dejemos que les contemos hoy el loco “locus” (lugar en latín). Virgilio nos preguntaría Locus qua («lugar por donde»): indica tránsito, responde a ¿por dónde?... Ubicado en el corazón del barrio bohemio de Sopocachi, calle Aspiazu 426, este espacio funciona bajo el concepto de un "bar secreto" u oculto, donde se fusiona el arte escénico, la música en vivo y una propuesta culinaria muy particular.

Comenzamos con el ingreso, pues si no lo atisba, se pasa de largo, la entrada es toda una experiencia; se ingresa cruzando un pasillo muy estrecho detrás de una puerta rosada que da paso a una hermosa y acogedora casona antigua remodelada.
La propuesta cultural y entretenimiento, un avant-garde de “belle epoque” progre y de cultura actual, destaca por su cartelera artística activa y su ambiente íntimo con un escenario y programan que va desde la música en vivo: noches dedicadas al jazz, blues, bossa nova, rock acústico y fusiones contemporáneas como la electrochicha o la acusticumbia.

A las artes escénicas: sesiones de Stand Up Comedy, lecturas de poesía y presentaciones teatrales cortas. Y también todo mezclado con eventos sociales especiales.
La idea, que nació y fue administrada por Diego Ernesto Massi Napoli, que nos dejó en febrero, sigue en danza a pesar de su ausencia eterna.
Su enfoque era y sigue siendo más “hipilondio”, si bien la experiencia gastronómica también es interesante.
La cocina y la barra de El Bestiario tienen firmas muy marcadas, como el chanchito ahumado (o lechón) y el pollo ahumado, acompañados de papas nativas y salsas artesanales dulces o picantes, donde destaca su llajwa de maní.
Más que en cocina, la coctelería de autor viene a ser la estrella. Son reconocidos por destilar su propio gin artesanal. Su carta ofrece combinaciones de singani y otros destilados, con notas florales, frutos rojos y toques picantes. A este juego entra la “demodé” del "té con té" paceño; no solo para San Juan, sino para todas las noches frías paceñas, donde esta bebida caliente tradicional boliviana es ideal para combatir el frío. En ella se combina el té negro con canela, un toque de limón y un buen chorro de singani u otro “espirituoso”.
Les recomendamos reservar, ya que el espacio físico dentro de la casona es limitado y suele llenarse rápido, especialmente los fines de semana.





















