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27 ago
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TENDENCIAS 25/08/2026


La pandemia marcó un antes y un después. Durante aquellos meses muchas personas comenzaron a caminar más —y a observar su entorno— y descubrieron espacios que funcionaban como refugios donde respirar y desconectar del ritmo de la ciudad cuando todo aquello hubiera pasado. Así comenzó a hablarse un poco más de los huertos urbanos.


Desde entonces el huerto urbano se ha convertido en mucho más que un espacio de cultivo. El huerto urbano, son espacios como lugares de encuentro vecinal, educación ambiental y transformación social.


Este huerto mantiene vínculos con distintas corrientes pedagógicas y centros escolares que apuestan por el aprendizaje práctico en los vecindarios.


Un huerto urbano es un espacio pequeño dentro de la ciudad para cultivar verduras, frutas y hierbas en macetas, balcones o techos. Ayuda a tener comida fresca y cuida el planeta.


Características Principales

  • Espacio pequeño: Se usa el lugar que hay disponible.

  • Comida sana: Da verduras y plantas sin químicos malos.

  • Uso de materiales: Sirven cajones, botellas o macetas.

  • Luz del sol: Las plantas necesitan sol diario.


Beneficios del Huerto

  • Alimentos frescos: Tienes vegetales listos para comer.

  • Ayuda a la mente: Sirve para relajar el estrés.

  • Unión con la naturaleza: Trae vida verde a la ciudad.

  • Educación: Enseña cómo crece la comida.


Este tipo de huerto puede ser individual o colectivo. Lo colectivo se gestiona de forma comunitaria y bajo un sistema de responsabilidad compartida. Con los productos recolectados, el funcionamiento es simple: se colocan sobre una mesa y cada persona toma algo pensando en que el resto también debe llevarse parte de la cosecha.


El funcionamiento interno del huerto se basa en la flexibilidad. Cada integrante participa cuando puede y cuando quiere, sin horarios estrictos. Sin embargo, existen dos requisitos fundamentales: mantener un ambiente libre de conflictos y compartir una visión ecológica basada en la sostenibilidad, el respeto medioambiental y la economía circular.


A diferencia entre consumir un producto recién cosechado y otro recolectado verde para soportar largos trayectos de distribución. El huerto trabaja además con cultivos internacionales que reflejan la diversidad cultural de quienes participan en él.


Entre sus variedades pueden encontrarse ocra, distintas berenjenas, zapallitos argentinos y decenas de tipos de tomate. El año pasado llegaron a cultivar hasta 47 variedades diferentes.


Se han impulsado además campañas como “Un huerto en mi balcón”, destinada a acercar el autocultivo y la educación ambiental a vecinos sin acceso directo a espacios comunitarios.


Iniciativas como la del huerto urbano son “la última noción de ecología” dentro de una ciudad marcada por el asfalto, los semáforos y unas relaciones entre vecinos que, muchas veces, no van más allá de un frío saludo.

 
 
 
26 ago
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TENDENCIAS 26/08/2026


Estética de la mesa plateada: la tendencia de los años 60 que arrasó en Europa vuelve en 2026.


Nuestras mesas se engalanan en pleno 2026 como lo hicieran hace más de sesenta años. La plata vuelve a ser tendencia.



La estética de la mesa plateada vuelve a brillar en 2026 como una de las grandes tendencias en decoración y menaje del hogar. Lo que durante los años 60 conquistó los comedores de miles de familias españolas regresa ahora con un aire renovado, recuperando el protagonismo de las bandejas, cuberterías, centros de mesa y piezas de acabado plateado que aportan elegancia, luminosidad y un inconfundible toque vintage.



Por aquel entonces, la mesa plateada era mucho más que una cuestión de estilo: simbolizaba sofisticación y estatus. Las vajillas especiales para celebraciones, los juegos de café con detalles metálicos y los candelabros plateados se convertían en protagonistas de reuniones familiares, bodas y grandes ocasiones, reflejando el gusto de una época en la que el brillo era sinónimo de distinción.


TODO AL PLATEADO: VUELVE LA ICÓNICA TENDENCIA DE LOS AÑOS SESENTA


Más de seis décadas después, esta estética resurge impulsada por el auge de la decoración retro y la reinterpretación de los clásicos. En 2026, el plateado se combina con materiales contemporáneos, cristalería minimalista y textiles en tonos neutros para crear mesas que mezclan nostalgia y modernidad, demostrando que las tendencias más icónicas siempre encuentran la manera de reinventarse. Las mejores tiendas de vajillas apuestan por estas piezas.


Por ejemplo, y aun ir más lejos, una simple “Fuente de acero”, el plato hondo que demuestra que una pieza funcional también puede convertirse en un elemento decorativo. Fabricado en acero inoxidable, su diseño minimalista apuesta por líneas limpias y una estética atemporal que encaja a la perfección con la tendencia de las mesas plateadas que con tanta fuerza está volviendo.


Pensado para servir frutas, verduras, dulces o aperitivos, este elegante cuenco convierte cualquier alimento en el protagonista de la mesa. Su superficie pulida refleja la luz con sutileza, mientras que el acabado arenado aporta un atractivo contraste de texturas que realza su aspecto sofisticado sin resultar recargado. Además de su diseño, destaca por su practicidad.


El acero inoxidable garantiza una gran resistencia al uso diario, no se oxida con facilidad y es muy sencillo de limpiar, lo que lo convierte en una opción tan duradera como versátil para vestir la mesa en el día a día o en ocasiones especiales.


O la sencilla Jarra de acero que es otra de esas piezas que reflejan el regreso del acero inoxidable a la decoración de la mesa. Con un diseño liso y un elegante acabado metálico, aporta un toque contemporáneo que encaja tanto en mesas de inspiración vintage como en ambientes más minimalistas.


Además de su atractivo diseño, destaca por la resistencia y durabilidad propias del acero inoxidable. Es una pieza funcional que combina estilo y utilidad, perfecta para quienes buscan incorporar el acabado plateado a la mesa de una forma elegante y atemporal.


Los Platos llanos. El plato llano de acero inoxidable es otra de esas piezas que elevan la presentación de cualquier mesa gracias a su diseño sobrio y sofisticado. Con un elegante acabado mate, se convierte en una base perfecta tanto para servir como para decorar, aportando un aire contemporáneo sin perder el encanto de la estética retro.


Fabricado al 100% en acero inoxidable, destaca por su gran resistencia al agua y su durabilidad, cualidades que lo convierten en una opción pensada para acompañar el uso diario sin renunciar al estilo. Su acabado mate aporta un toque discreto y refinado que contrasta con el brillo habitual de este material, creando una mesa equilibrada y elegante.


O las Copas de acero de Zara Home. La copa de metal pone el broche final a esta tendencia que recupera el protagonismo de los acabados plateados en la mesa. Su diseño con detalle de ondas aporta un toque original y sofisticado, mientras que el efecto brillo realza su presencia y convierte cada servicio en una propuesta más especial.


Más allá de su función práctica, esta pieza destaca por su valor decorativo. Su acabado metálico refleja la luz y añade dinamismo a la composición de la mesa, encajando tanto en montajes de inspiración sesentera como en propuestas contemporáneas de estética minimalista. Es el complemento perfecto para quienes buscan crear una mesa elegante y coherente, combinando materiales metálicos con vajillas sencillas y textiles neutros para conseguir un resultado actual, refinado y lleno de personalidad.

 
 
 
13 ago
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TENDENCIAS 13/08/2026


Hoy te traemos algunos consejos para aprender a cocinar desde cero, a todos nos toca en algún momento dar sus primeros pasos en la cocina: empezar por lo básico, no agobiarse, aprender técnicas o tener un cuchillo decente nos ayudaron en los nuestros.


Olvídate de la épica del cuchillo japonés y los platos listos para fotografiar: empezar a cocinar es, sobre todo, una rutina que implica errores, manchas de aceite y algún arroz pasado en el proceso.


EMPIEZA POR LO BÁSICO (Y REPÍTELO)


Cosas tan poco glamurosas como una tortilla francesa decente, un sofrito bien reducido, pasta con tomate, una crema de verduras sabrosa, arroz blanco que se quede suelto o un huevo frito o planchado: no suena impresionante, pero con eso resuelves muchas cenas. Puedes añadir a la lista un par de postres resultones: fruta asada con yogur y canela, plátano a la plancha con nueces y chocolate rallado, unos albaricoques macerados con lima y menta. No son alta repostería, pero funcionan.


Te recomendamos que tengas la cocina un espacio cómodo. Con esto no se refiere a tener una cocina grande con isla y un sofá, sino a hacer que sea un lugar de la casa en el que estar no sea estresante. ¿Cómo se consigue? Hay que tener la encimera lo más despejada posible, ya que será tu zona de trabajo: si es muy pequeña y es inevitable tener algo encima. Mantenerla limpia y ordenada también es importante.


Parece una obviedad, pero entrar a una cocina sucia y desordenada es el repelente perfecto para no cocinar, más vale limpiar y ordenar cada vez que se cocina y no esperar a que se acumule la suciedad para hacer una limpieza profunda cada muerte de obispo. Un consejo extra: Lo que se ensucia se limpia siempre.


HAZTE AMIGO DEL CUCHILLO (Y CON UNA TABLA QUE NO PATINE)


Antes de gastarte el sueldo en una mandolina japonesa, soluciona lo que de verdad importa: cómo cortas. Aprende a coger bien el cuchillo y hazte con una buena tabla, que sea gruesa y grande. Lo del cuchillo parece una tontería, pero creo que es el conocimiento más útil que existe en la cocina: te ahorrará tiempo y hará que cortar sea una actividad menos costosa y más disfrutable.


Lo segundo va por el mismo camino: una tabla pequeña en la que no cabe nada o fina, de las que se mueven constantemente, es una tortura, y le quita disfrute al acto de cocinar. Un cebollero decente afilado, y una tabla grande que no se mueva: si después de cinco minutos picando cebolla te duele la muñeca, es que estás cogiendo mal el cuchillo.


TEN POCO EQUIPAMIENTO, PERO BIEN ESCOGIDO


Añade a la lista algo que parece ridículo, pero no lo es: bayetas en condiciones y tres o cuatro paños buenos, de algodón, que no suelten pelusa, lavados con frecuencia y secos (importante para coger cosas sin riesgo de quemaduras).


No sirve de nada tener veinte cuchillos, cinco ollas, tres sartenes y cuatro tablas; más vale tener lo necesario y siempre a punto (por ejemplo, cuchillos afilados). Hay un cacharro con el multiplicas el repertorio. Incluye en el equipamiento básico una batidora de mano, un instrumento con el que podrás hacer salsas, cremas, hummus y aliños que darán mucho juego a tus platos.


SIGUIENTE PASO PREGÚNTATE PARA QUÉ QUIERES COCINAR


Antes de comprar la sartén, conviene pararse un momento a pensar para qué quieres meterte en este lío. Búscale un sentido a tu cocina. Pregúntate y descubre para qué quieres aprender a cocinar, ¿quieres hacer felices a los demás, cuidarte y dedicarte un poco de tiempo, experimentar y probar, simplemente apañarte y ser independiente? Entender por qué y para qué te apetece hacerlo es importante, cada motivación lleva a recetas y ritmos distintos.


COCINA LO QUE DE VERDAD TE APETECE COMER (MEJOR AÚN SI SE COMPARTE)


Si cocinas lo que te gusta, repites, y eso es lo que te va a enseñar a cocinar. Hay, además, un atajo emocional muy potente: cocinar algo que se comparte. Intenta aprender a cocinar algo que te guste y se pueda compartir, porque siempre es una buena motivación. Si es algo que te preparaban en casa, por ejemplo tu madre o tu abuela, y tienes la suerte de poder preguntarles, hazlo (hablar con ellas siempre es una buena idea).


Sin ser el plato más fácil, la paella valenciana suele ser uno de estos platos, por la tradición y los momentos vividos. Después las cocinas tú para familia o amigos y es más la experiencia total que el plato en sí mismo. Aprenderse el plato familiar tiene tres ventajas: sabes cómo debería saber, tienes a quién preguntar y, cuando te salga bien, estarás dándole de comer a la gente que te importa. Bingo.


Seamos también honestos, todos comemos alguna vez platos que se nos han pasado de cocción, nos han quedado sosos o con exceso de algún ingrediente, y mira, la vida sigue. A veces el arroz se pasa, la mayonesa se corta, un guiso se pega: bienvenido al club, somos millones. Los errores en la cocina no son un fracaso, son la asignatura. De hecho, muchos platos clásicos –desde la tarta Tatin hasta cualquier sopa de aprovechamiento– han salido de un accidente, así que equivócate con alegría. Hay que animarse a tirarse a la piscina para aprender mediante ensayo y error; que la sartén te tenga miedo a ti, no al revés.


FUENTE Mònica Escudero COMIDISTA EL PAÍS

 
 
 

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